NETWORKING

Esta es una de esas palabras que, de repente, entran en nuestro vocabulario por la puerta de atrás y las usamos, a veces, sin saber exactamente qué significan, por lo que es importante aclarar que networking es una palabra de origen inglés y que significa conexión en red. Nosotros, sin embargo, hablaremos de networking cuando nos refiramos al uso de nuestra red de contactos sociales y profesionales.

El uso de la red de contactos es una de las técnicas más poderosas a la hora de encontrar empleo.

Y ¿en qué consiste?,  pues en hacer cómplices, en crear una red de contactos que sean embajadores de nuestra búsqueda de empleo. Toda nuestra red familiar, social, y profesional deben saber que estamos buscando activamente empleo y, también, conocer cuál es nuestro perfil profesional. ¿No os ha pasado nunca el no haber oído hablar  de una enfermedad y, al tenerla un familiar o amigo, conocer mucha gente que la padecía? Eso es porque ponemos atención en este nuevo tema, porque nos toca de cerca esta situación, es una enfermedad que padece una persona querida y nuestros cerebros priorizan averiguar cosas sobre este tema. Lejos de querer comparar una enfermedad con la búsqueda de empleo, sí es cierto que, si compartimos nuestra búsqueda con las personas que nos rodean, estas personas pondrán más atención a situaciones en las que se ofrecen empleos dentro de su entorno. De esta manera, multiplicamos nuestras posibilidades de encontrar empleo tantas veces como a personas impliquemos, y tantas veces como nuestro entorno implique también al suyo.

Por lo tanto, no debe dar vergüenza encontrarse con un amigo o conocido y contarle que buscamos empleo y qué clase de empleo buscamos, es más, es muy conveniente que nos propongamos que todo nuestro entorno lo sepa y, a las personas de mayor confianza facilitarles nuestro CV por si surge la posibilidad de entregárselo en las empresas donde trabajan. A día de hoy la mayoría de la gente consigue sus empleos en empresas donde ya conocían a alguien con anterioridad. Y es normal…Si vosotros tuvierais una empresa y, a igualdad de condiciones, tuvierais un candidato al que no conocéis de nada, y otro al que un compañero de trabajo en el que confiáis os dijera que es un buen trabajador y una buena persona ¿a quién contrataríais?

No hay que confundir el networking con lo que en España se conoce como “enchufe”. No os estoy animando a que accedáis a puestos de trabajo para los que no estáis capacitados profesionalmente, si no que os animo a que busquéis puntos de apoyo en vuestro entorno social, a poner en práctica el dicho popular de “cuatro ojos ven más que dos” y a que convirtáis a vuestra red de contactos en técnicos de búsqueda de empleo. Eso sí, no olvidéis que el trabajo principal para encontrar un empleo es vuestro, el esfuerzo máximo debe salir de vosotros.

Y ahora, no lo dudéis más, y proclamad a los cuatro vientos que estáis buscando trabajo, que estáis preparados para empezar a trabajar.

Próximamente hablaré de los distintos tipos de Currículo Vitae.

Y yo ¿qué trabajo quiero?

Si nos hacen esta pregunta imagino que muchos de nosotros contestaremos: “pues un trabajo con buen salario, cerca de casa, y haciendo lo que más me gusta”. Bueno, es un comienzo.

Cuando se busca trabajo es fundamental hacerse esa pregunta y orientar nuestros esfuerzos a encontrar el trabajo que queremos o, al menos, uno que se le parezca, que esté en la misma línea.

Intentadlo. No perdéis nada. Coged un papel y un lápiz y escribid en él cuáles son las características del trabajo que sería perfecto para vosotros, qué profesión desarrollaríais, qué horario tendríais, qué sueldo percibiríais… No dudéis en poner lo que de verdad queréis, da igual si lo creéis posible o no. Ahora, más abajo, escribid los puestos de trabajo que habéis tenido, y qué era algo que os gustara mucho de cada uno de ellos (puede ser que no hubiera nada que os gustara, o que os gustara más de una cosa).  Ahora, leed la lista, el trabajo que debéis buscar debe tener, al menos, dos o tres características de vuestra lista.

Sé que pensaréis que suena poco realista, sin embargo, no lo es, y si hay algo que lo impide, habrá que superar ese escollo. Dejadme que ponga un ejemplo:  Arturo, de 42 años, dos hijos y una hipoteca, ha trabajado toda la vida en el sector del motor, sin embargo, siempre quiso ser médico. Con sus cargas familiares y el tiempo del que dispone no le permite estudiar la carrera de medicina. Bien, en eso estamos de acuerdo, pero sí podría, ahora que está en el paro, dedicarle tiempo a orientar su carrera hacia el mundo de la medicina. Puede realizar cursos gratuitos (de formación ocupacional, por ejemplo) de auxiliar de enfermería, y puede dedicar un par de horas semanales a colaborar en una ONG médica, o en una residencia de ancianos (por ejemplo) para ir acumulando experiencia. Esto no quita para que Arturo siga buscando trabajo en el mundo del motor, pero estará también esforzándose para encontrar el empleo que le motiva.  

Si tienes claro cuál es el trabajo que quieres tu búsqueda será mucho más eficaz. Podrás centrarte en los recursos más válidos para encontrar el empleo que buscas, tendrás más opciones de conseguirlo porque te prepararás mejor para ello y, sobre todo, tu motivación hará que tus pasos sean firmes y eso, en una entrevista de trabajo, se nota. Sabrás, y así lo transmitirás, que eres el mejor candidato para ese puesto, que eres la mejor opción que tienen. Quieres ese trabajo, te has preparado para ello y tienes las habilidades idóneas para desarrollarlo.

No lo olvides, no vale con buscar. Es muy importante saber QUÉ buscar.

El próximo día escribiré sobre algo que está muy de moda y que es una herramienta muy útil para buscar empleo: el networking (o red de contactos).

Buscar trabajo es un trabajo en sí mismo

¿Cuál es el primer paso una vez que ya no se tiene trabajo? Bajo mi punto de vista, el primer paso es, creérselo. Porque uno puede quedarse sin trabajo de muchas maneras, por finalización de contrato, baja voluntaria, despedido, etc y, sin embargo, uno no termina de creerse que ya no tiene empleo.

Por eso, hay que hacer un gran esfuerzo para asumir la situación y adaptarse, lo antes posible, a los cambios psicológicos (uno puede sentirse menos productivo, baja la autoestima), físicos (se tiende a comer más, a tener menos actividad física), sociales (la gente que nos rodea cambiará su actitud ante nosotros y podremos realizar menos actividades con ellos),  económicas (tendremos que ajustar los gastos cotidianos y los extraordinarios), y un largo etc de nuevas situaciones que se darán en nuestro día a día.

Hay que saber que no se acaba el mundo, pero también hay que tomar cartas en el asunto. Implicarse en una búsqueda activa y diaria de empleo. Seguro que muchos de vosotros ya lo habéis oído, pero es una realidad como un templo (si me permitís la expresión), que BUSCAR TRABAJO ES UN TRABAJO EN SÍ MISMO.

Con esta idea debemos organizarnos el tiempo. Cuando uno tiene empleo le dedica alrededor de un tercio del día a desempeñar su función profesional. Al buscar empleo, sería aconsejable dedicar unas 4 horas diarias a la búsqueda de empleo y/o a la formación académica para tener más opciones de búsqueda.

Ayuda mucho tener también un horario y respetarlo lo máximo posible. También tener un espacio donde buscar trabajo, siempre el mismo, como si fuera una oficina, es algo recomendable que ayuda a crear un halo de obligatoriedad y concentración.  Contad también con una agenda o libreta donde poder apuntar las citas que surjan y otras cosas de interés.

Emprended este camino con ánimo y con esperanza. Tenéis un objetivo y vais a cumplirlo, antes o después encontraréis trabajo. Sed sistemáticos y pacientes,  que no os desilusione un “no” , tened siempre presente que el “sí” llegará, pero hay que trabajar para conseguirlo.

El próximo día os comentaré cuál creo que es el segundo paso: “¿Y Yo, qué trabajo quiero?”

Una breve introducción

Mi nombre es Victoria y quiero presentaros mi blog que tiene como propósito compartir información, experiencias e inquietudes en torno a la búsqueda de empleo. Con él pretendo ayudar a todas aquellas personas que estén, como yo, buscando trabajo y que se encuentren confusos y/o  desorientados a la hora de ponerse a investigar el cómo, el dónde y el porqué de la búsqueda de empleo.

Hace casi un año dejé mi antiguo empleo con una baja voluntaria porque quería encontrar un trabajo distinto, dedicarme a algo que me aportara, aparte de un sueldo del que vivir, una satisfacción personal. Pronto me di cuenta de que buscar el trabajo perfecto (y otros que no lo son tanto) iba a ser una larga marcha de autoconocimiento personal, ardua investigación, paciencia y motivación. Ahí es nada.

Os invito a avanzar conmigo en este camino hacia el empleo, porque somos muchos, porque somos buenos y porque no estamos solos. Hoy puede que no haya un trabajo para ti, pero mañana puede haberlo y hay que estar preparado para encontrarlo y conseguirlo.

Mucha suerte a todos y deseo que mi experiencia os sirva de ayuda y apoyo  o, al menos, de entretenimiento.

“Ahí va, como el caballo de copas” (Gustavo Adolfo Bécquer)

Acerca de buscandoempleo

Orientación laboral

Archivo

Suscríbete

RSS | Atom

Contacto

Contactar

Albergado en:blogspot.es

Noticias: Noticias